martes, 29 de mayo de 2012

¿Hablamos de la cosa?

¿Qué hacer cuando se desvanecen los sueños? ¿Hay que dar lugar a otros nuevos?
La noticia del ministerio me sentó como una jarra de agua helada, no era definitivo pero estaba a un paso menos de mi exilio a esa nueva ciudad, desconocida y deseada.
¿Nos están engañando? si con casi un 9 de nota media estoy en un puesto de suplente con 1408 personas por delante esperando a que alguien renuncie es que la famosa "cosa" no está muy bien.
El País de los suplentes, de los sueños rotos... todos esperando la oportunidad de cumplir nuestras espectativas, ser lo que soñamos de nosotros mismos, crecer en todos los aspectos. Mientras tanto el público zombie aplaude a una flipada que se las da de madre coraje que no sabría la definición del esfuerzo además de por no vivirlo como por no saber leerlo ni en la wikipedia, aplauden a 15 o 20 abejorros metidos en una casa vagueando y tocándose los huevecillos en todos los aspectos posibles. Paisanos que salen a la calle porque su equipo o la selección del país ha ganado cualquier liga o competición, idolatrando a "estrellas" que ganan en un año más que en toda la vida de un ciudadano medio y no para defender sus derechos más básicos como son la sanidad o la educación propia y la de nuestro futuro.

Al político no le importa tu vida, eres un número, él y su familia van a clínicas y colegios privados tienen la vida resuelta a base de enchufes, me encanta cuando algún "entendido" dice: "el comunismo está probado que no funciona", ¡Ah! pues si este es el concepto de que el capitalismo es la ecuación correcta, apaga y vamonos.

Todo está corrupto, todo está manchado y huele mal.

Nos teneis, sin duda, hasta los cojones...




En definitiva, la cosa se nos muere, pobrecilla...

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